El inicio del siglo XX trajo
consigo cambios que afectarían a la vida diaria de las personas y también de la
novela. El nacimiento del psicoanálisis, la lógica de Wittgenstein y Russell,
del relativismo y los avances de la lingüística provocan que la técnica
narrativa intente también adecuarse a una nueva era. Las vanguardias en las
artes plásticas y la conmoción de las dos guerras mundiales, también tienen un
gran peso en la forma de la novela del siglo XX.
Por otro lado, la producción de
novelas y de los autores que se dedican a ellas vio en este siglo un
crecimiento tal, y se ha manifestado en tan variadas vertientes que cualquier
intento de clasificación será sesgado.
La novela del siglo XX recoge, como
no podía ser menos, algunos elementos del siglo anterior que fundamentarán
muchas de sus características. La evolución del pensamiento filosófico, las
ideas sociales, las teorías políticas y el progreso científico contribuyeron a
crear una nueva orientación de la novela hacia 1870, y serán autores paradójicamente
poco leídos en su tiempo los que van poniendo en marcha radicales ataques a la
imagen vigente del mundo.
Sin embargo, a pesar de todos los contactos e
influencias, el siglo XX alumbrará una forma de hacer novela emancipada de las
fórmulas tradicionales; deja de ser puro entretenimiento para convertirse en
testimonio de conocimiento, preocupación intelectual y reflejo de profundos
problemas humanos.
Pero, más importante que el
enriquecimiento temático resultará la renovación técnica, el cambio radical de
la estructura: desplazamiento del punto de vista narrativo, enfoque de una
acción desde distintas perspectivas, ruptura de la secuencia temporal,
contrapunto, monólogo interior, etc.
Características:
- El narrador omnisciente,
controlador de tiempo, espacio y sentimientos, deja paso a un narrador
dubitativo, frecuentemente en primera persona. La duda se traslada al
lector mediante el escepticismo o los titubeos del narrador.
- El punto de vista, para alejarse de
lo narrado, el narrador adopta diferentes puntos de vista, tan pronto
desarrolla los hechos en calidad de testigo o transcriptor como se
incorpora el monólogo interior, se especula o se documenta con la
meticulosidad del periodista o el historiador.
- El tiempo y el espacio: El tiempo
desaparece hasta el punto de ocuparse de unos meses, un día o un breve
instante. Prima el espacio, incorporado con múltiples detalles u operando
con valor simbólico. Lo narrativo cede ante lo descriptivo. El tiempo es
relativo, fragmentario y caótico.
- El escenario, la ciudad se convierte
en el escenario por excelencia donde se mueven esos personajes. Su función
no es de simple escenario, sino que incluso llega a ser el verdadero
protagonista.
- Los personajes, se centra más en
ellos que en los hechos, el protagonista no es un héroe, sino un anti-héroe
que ha quedado desorientado, angustiado, anulado y sin destino en la
ciudad. Un personaje redondo que, a veces, está teñido de autobiografismo
y bajo cuya perspectiva psicológica se narra la acción; pero en otras
ocasiones, forma parte de una masa.
William Faulkner (1897 – 1962)
Contexto
cultural:
"Generación perdida" es el nombre que recibió un grupo de notables
escritores estadounidenses que vivieron en París y en otras ciudades europeas
en el periodo que va desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta la Gran
Depresión. Este grupo incluye a figuras
como John Dos Passos, Ezra Pound, Erskine Caldwell, William Faulkner, Ernest
Hemingway, John Steinbeck y Francis Scott Fitzgerald. Durante una
conversación cotidiana, Gertrude Stein, amiga íntima de Hemingway, le dice:
«You're all a Lost Generation». Esta expresión fue popularizada por Ernest
Hemingway en sus obras Fiesta y París era una fiesta.
La Generación Perdida muestra en
algunas de sus obras los efectos de la Gran Depresión de 1929. Entre ellas se
pueden contar Las uvas de la ira de John Steinbeck, un libro que plasma los
efectos de esta crisis en el campo estadounidense, su efecto en los campesinos.
Por otro lado, Manhattan Transfer
de John Dos Pasos es una alegoría de la Tierra Prometida que termina engullendo
a sus fundadores. Esta novela, junto con “El gran Gatsby de Fitzgerald” es
probablemente la obra que mejor refleja el materialismo de la sociedad
estadounidense que está a punto de sumergirse en el marasmo económico que daría
lugar al Crack de 1929.
Características:
- El pesimismo y desconcierto.
- La inutilidad y la crueldad de la guerra.
- Los felices años veinte.
- La era del jazz.
- La depresión económica.
- La sociedad norteamericana en general.
- Liberalismo y el radicalismo.
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